Murió Sean Connery a los 90 años


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Entre muchos de sus logros, el actor escocés supo ganarse el mote de "el mejor James Bond en la historia" tras haberlo interpretado en siete oportunidades. La triste noticia fue comunicada por su familia.

El actor escocés Sean Connery, una de las grandes leyendas del cine, recordado por su papel como el agente secreto James Bond, falleció este sábado a los 90 años. La triste noticia la confirmó su familia a la cadena BBC.

Retirado desde hace años de la pantalla grande, supo cosechar un majestuoso legado de películas como "Robin y Marian" (Richard Lester, 1976), "Los intocables" (Brian De Palma, 1987) y "El nombre de la rosa" (Jean Jacques Annaud, 1986), así como sus grandes colaboraciones con el director Sidney Lumet.

Gracias a sus exquisitas interpretaciones, el actor ganó el Oscar a "Mejor actor de reparto" por "Los intocables". También ha ganado dos premios Bafta y tres Globos de Oro.

Sean Connery nació en Edimburgo, Escocia, el 25 de agosto de 1930, proveniente de una familia de trabajadores; su batalla por la existencia siempre ha tenido que ver con el esfuerzo y la apuesta a los permanentes desafíos. Su padre, Joseph Connery, era un trabajador de fábrica y conductor de camiones, católico de origen irlandés y con antepasados en el condado de Wexford; mientras que su madre, Euphamia, era una mujer de trabajos domésticos y protestante.

Luego de una serie de incursiones por el ámbito cinematográfico sin mayor relevancia, su gran oportunidad llegaría en 1962, cuando fue elegido para interpretar el papel de James Bond, un agente del servicio secreto británico creado por el autor Ian Fleming. El éxito de las películas de James Bond fue tal que se hicieron varias secuelas: "De Rusia con amor" (1963), "Dedos de oro" (1964), "Operación Trueno" (1965) y "Sólo se vive dos veces" (1967).

A principio de la década de los setenta, ya cansado del personaje y decidido a no encasillarse, cedió su lugar a George Lazenby, quién interpretó a Bond en una película solamente, llamada "Al servicio de su majestad". El desempeño de Lazenby no conformó al público, entonces, debido a ello, las empresas cinematográficas empezaron a generar mucha presión, circunstancia por la que Connery regresó a regañadientes para protagonizar "Diamantes para la eternidad", en 1971.

Después de esta película abandonó definitivamente el papel de Bond, siendo sustituido por Roger Moore. Y entonces se inició otra etapa para Connery, más fecunda, personal y arriesgada en el plano estrictamente artístico.

Visitó la Argentina en 1989 para protagonizar "Higlander II" junto con otro mediático del cine de ese entonces: Christophe Lambert. Y aquí, en Buenos Aires, como no podía ser de otra manera, hizo honor, precisamente, a sus mejores recursos de galán maduro. Cada mañana, se lo veía desayunar con una dama distinta en el salón comedor del Hotel Plaza.